Relación entre la Respuesta Sexual y la Práctica Fisicorporal en Adultos Jóvenes.
Revista Actividad Física y Ciencias Año 2026, vol. 18, Nº1. Primer semestre enero - julio
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significancia de p=0,005 significativa al nivel 0,01 bilateral.
Con la Práctica Sexual, el coeficiente de correlación es de 0,270 y la significancia de
p=0,035 significativa al nivel 0,05 bilateral.
Discusión de los resultados
Los resultados de la tabla 2, que analiza la dimensión de la estimulación sexual
utilizada por los adultos jóvenes, revelan una clara preferencia por el contacto físico directo y
sensorial. El método más recurrido por los encuestados es el uso de masajes, caricias y besos,
reportado como utilizado Siempre por el 81,9% de los participantes12, mientras que solo el
14,75% afirmó nunca utilizarlos.
Otros estímulos sensoriales también mostraron una significativa prevalencia: los aromas
perfumes, ambientadores u olor natural del cuerpo son utilizados Siempre por el 49,18% de la
población, aunque un 39,34% reporta nunca hacerlo. De igual forma, los sonidos para excitarse,
tales como palabras, susurros y música, son utilizados Siempre en el 45,90% de las ocasiones.
En lo referente a las fantasías sexuales, su uso se distribuye de manera más equitativa,
siendo utilizadas Siempre por el 31,1%12, mientras que el 34,43% de los encuestados manifiesta
nunca recurrir a ellas. Por otro lado, el material audiovisual o impreso de carácter erótico,
incluyendo películas, videos, material pornográfico impreso y lecturas eróticas, resultó ser el
menos utilizado por los participantes. El 49,8% de los encuestados indicó Nunca utilizar este tipo
de material para estimularse sexualmente, y el resto solo lo usa siempre. A pesar de estas
preferencias, al caracterizar la respuesta sexual del adulto joven, se constató una deficiencia
observable en cuanto a la estimulación sexual, ya que en promedio el 42,72% manifiesta que nunca
la práctica. Esta deficiencia es considerada relevante, dado que la práctica de una estimulación
previa, e incluso durante el acto sexual, favorece la ejecución de la función sexual
En cuanto a la tabla 3, que examina la frecuencia del ejercicio de la función sexual, se pudo
observar que la mayoría de los encuestados reportó ser sexualmente activo y practicar las
relaciones sexuales con una frecuencia considerablemente alta. Específicamente, el rango de
actividad más frecuente fue Cada 1 día hasta 4 días, el cual fue reportado por el 36,07% de los
sujetos.
A este le siguió de cerca la frecuencia de Cada 5 a 9 días, con un 24,59% de los encuestados.
Además, el 22,95% de la población manifestó tener relaciones sexuales Cada 10 o más días. Por
el contrario, el porcentaje de encuestados que indicó No ha tenido relaciones sexuales en los
últimos meses fue pequeño, representando el 16,39%. La discusión de estos hallazgos sugiere que,
dado que el margen de personas inactivas sexualmente es reducido, podría existir una relación
entre el hecho de que estos individuos practican la fisicorporalidad y la alta frecuencia con la que
ejercen la función sexual. No obstante, cabe recordar que el estudio determinó previamente que,
en general, existe una deficiencia observable en la estimulación sexual en este grupo, dado que en