Inclusión Educativa de los estudiantes con discapacidad cognitiva a través de la lúdica un
camino para la transformación social
Revista Actividad Física y Ciencias Año 2026, vol. 18, Nº1. Primer semestre enero - julio
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en el respeto por la singularidad del estudiante, principios que son irrenunciables en cualquier
entorno verdaderamente inclusivo.
La educación inclusiva adopta esta visión al fomentar la autonomía, la autoestima y la
participación activa del estudiante, asegurando que el proceso de aprendizaje sea significativo para
su desarrollo integral. Por su parte, la pedagogía adaptativa e incluyente actúa como el marco
metodológico que permite materializar estos ideales en el aula, siendo el vehículo práctico que
transforma la filosofía en acción. Esta pedagogía se enfoca en la modificación intencional de la
enseñanza, los materiales y la evaluación para ajustarse a las necesidades, ritmos y estilos de
aprendizaje individuales, particularmente crucial para estudiantes con discapacidad cognitiva.
La pedagogía incluyente va más allá, exigiendo la eliminación activa de barreras físicas,
metodológicas y actitudinales en un entorno educativo unificado, a través de estrategias como el
diseño universal para el aprendizaje (DUA). En esencia, mientras que el humanismo provee el por
qué ético y la visión de la persona, la pedagogía adaptativa e incluyente ofrece el cómo estratégico,
haciendo posible que la educación inclusiva cumpla su misión de asegurar la equidad,
transformando la diversidad en un recurso enriquecedor para toda la comunidad educativa.
La teoría humanista, resulta adecuada porque fomenta una visión centrada en la persona,
promoviendo un accionar flexible y responsable dentro de las organizaciones y en el proceso
educativo, sin importar el nivel de educación, siempre considerando el desarrollo integral de las
personas y su interacción con el entorno.
Marco Legislativo
La educación es la base fundamental para el desarrollo integral de las sociedades,
impulsando el potencial de cada individuo como pensador crítico, creador y agente de cambio. En
esta búsqueda de calidad educativa, la inclusión emerge como un pilar fundamental, garantizando
que el aprendizaje sea accesible y significativo para todos, sin importar sus limitaciones o
capacidades. Colombia ha asumido este compromiso con una formación integral, de calidad y
adaptativa, tal como lo establece la Constitución de 1991 y se refleja en las políticas del Ministerio
de Educación Nacional y el Plan Decenal 2016-2026, los cuales buscan asegurar el derecho a la
educación para todos, sin discriminación.
Sin embargo, a pesar de los avances legales significativos de los últimos años, las personas
con discapacidad continúan enfrentando barreras sociales en entornos que no están adecuadamente
preparados para su plena interacción. Esta realidad ha promovido un mayor reconocimiento de la
pluralidad y la diferencia que a nivel global se evidencia en el Informe Mundial de Discapacidad
de la OMS (2011) al estimar que el 15% de la población vive con alguna discapacidad. En ese
sentido en Colombia, los datos del DANE para 2023 revelan que aproximadamente el 6,3% de la
población, es decir, alrededor de 2.624.898 colombianos, vive con alguna discapacidad. En
respuesta, se han promulgado leyes y políticas que respaldan los derechos de estas personas,
promoviendo la igualdad, equidad y, crucialmente, la inclusión social en todos los ámbitos de la
vida, incluyendo el educativo y laboral.