La recreación como medio para el desarrollo de la cultura de paz y el fortalecimiento de los
valores de convivencia
es un espacio académico obligatorio para todas las instituciones educativas de Colombia, que tiene
como objetivo generar competencias ciudadanas para una convivencia democrática, respetuosa de
los Derechos Humanos y en paz” (p. 1).
Dee igual manera, Orozco, Olaya y Villate (2009) señalan la preocupación por la calidad
educativa y los desafíos que enfrenta la escuela al intentar alinearla con las demandas del entorno,
las expectativas sociales y una perspectiva de derechos, especialmente para niños y adolescentes.
La conexión entre calidad educativa y derechos se considera transformadora, al entender la
educación como un derecho humano fundamental. Para los jóvenes colombianos, esto implica
desarrollar la capacidad de reflexionar, participar y construir una sociedad justa a través del
diálogo, formándose como ciudadanos con derechos y responsabilidades, capaces de influir en su
entorno y reconocer la importancia de los demás. Esto exige a las instituciones educativas adaptar
sus prácticas para responder a las necesidades presentes y a los ideales de equidad, promoviendo
ambientes pacíficos, entendiendo que la calidad educativa es una herramienta para la
transformación social, política y cultural del país.
La cátedra de la paz en Colombia, ha cobrado gran importancia en el ámbito educativo
especialmente en el contexto del posconflicto y la búsqueda de una sociedad más pacífica. El
Gobierno Nacional, a través de la Ley 1732 de 2015, reglamentó su implementación con el objetivo
de crear un espacio para el aprendizaje, la reflexión y el diálogo sobre la cultura de la paz y el
desarrollo sostenible. Esto llevó a la inclusión obligatoria de la cátedra en los currículos escolares
para abordar temas como la resolución de conflictos, la convivencia pacífica y los derechos
humanos.
Sin embargo, en instituciones de media vocacional de Valledupar, Colombia, se han
identificado dificultades significativas relacionadas con el acoso escolar (verbal, físico y
cibernético), el rechazo y la exclusión de estudiantes extranjeros, conflictos entre estudiantes,
estudiantes-docentes y familia-docentes, así como problemas asociados al microtráfico de drogas.
Estas problemáticas evidencian la necesidad urgente de buscar alternativas pedagógicas basadas
en la cultura de la paz para mejorar los ambientes escolares en toda la comunidad educativa.
Los valores de convivencia, tales como el respeto, la empatía, la tolerancia y la
cooperación, son esenciales para prevenir el conflicto y promover ambientes educativos más
saludables y democráticos (Pazmiño y Morales, 2021). Esta perspectiva, favorece la obtención de
conocimientos en lo referente a la paz, pero también, la aplicación de dichos elementos en las
relaciones de la vida cotidiana. Es por ello que las instituciones educativas deben asumir los
procesos formativos integrales en consonancia con lo establecido en los Proyectos Educativos
institucionales. De esta manera que se fortalezcan los valores de convivencia desde la cultura de
paz en la educación media vocacional que contribuyan a la formación integral de los estudiantes
comprometidos con la paz y la convivencia democrática.
Revista Actividad Física y Ciencias Año 2026, vol. 18, Nº1. Primer semestre enero - julio
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