REPRESENTACIONES E IMAGINARIOS COLECTIVOS SOBRE EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS SOCIOEMOCIONALES
EN LA PRÁCTICA EDUCATIVA
individual del docente y no de políticas
para consolidar una educación socioemocional
sostenible y contextualizada a nivel internacional.
institucionales consolidadas, lo que evidencia una
tensión persistente entre convicción pedagógica y
estructura organizacional.
V.
CONCLUSIONES
Por otra parte, en la categoría impacto en
estudiantes, los estudios revisados muestran una
convergencia significativa. El trabajo de Mahoney
et al. (2021) confirma que la implementación
sistémica de SEL produce mejoras sostenidas en
habilidades socioemocionales y logro académico.
Asimismo, el informe comparativo de la OECD
(2021) evidencia que el apoyo docente y el
liderazgo escolar correlacionan con mayores
niveles de autorregulación y empatía en diversas
ciudades europeas. Estos hallazgos refuerzan la
dimensión autorregulación–rendimiento como eje
articulador entre bienestar emocional y calidad
Las conclusiones de la revisión permiten
afirmar, en primer lugar, que la educación
socioemocional ha dejado de ser un componente
periférico para consolidarse como dimensión
estructural
del
desarrollo
educativo
contemporáneo. Sin embargo, los hallazgos
muestran que su impacto real depende menos de la
existencia de programas formales y más de la
manera en que el profesorado los interpreta e
incorpora en su práctica cotidiana. En este sentido,
estudios como el metaanálisis de Taylor et al.
(2017) y la actualización de Mahoney et al. (2021)
educativa,
confirmando
que
el
desarrollo
evidencian
efectos
positivos
sostenidos
en
socioemocional no es accesorio, sino estructural.
En contextos asiáticos, la categoría contexto
autorregulación y rendimiento académico, aunque
subrayan que dichos resultados se potencian
cuando existe coherencia pedagógica y liderazgo
escolar comprometido.
sociocultural
permite
comprender
tensiones
particulares. En China, Zhou y Ee (2016)
documentaron resistencias derivadas de una
tradición académica centrada en el rendimiento
cognitivo, lo que limita la incorporación explícita
de SEL. De manera similar, en Corea del Sur, Lee
y Choi (2021) señalaron que el liderazgo escolar es
decisivo para equilibrar las demandas académicas
con el bienestar emocional. En América Latina,
estudios como el de Reyes (2024) muestran que en
En segundo lugar, la revisión confirma que
las
creencias
y
representaciones
docentes
constituyen el núcleo mediador entre política
educativa y práctica pedagógica. Aunque en varios
contextos se han adoptado marcos internacionales
de SEL, como los promovidos por la OECD (2021)
o el enfoque sistémico sintetizado por Durlak et al.
(2022), la apropiación efectiva depende de la
identidad profesional del docente y de su
contextos
rurales
vulnerables
la
educación
socioemocional se concibe frecuentemente como
herramienta de contención social más que como
dimensión curricular estructural, lo cual evidencia
cómo el entorno configura las representaciones
docentes.
concepción
acompañamiento emocional. Por ello, transformar
la educación socioemocional implica
necesariamente intervenir en los marcos simbólicos
que orientan la acción educativa.
sobre
disciplina,
vínculo
y
En síntesis, los resultados de la revisión
permiten afirmar que la implementación efectiva de
Asimismo, los resultados permiten concluir
que el clima y la cultura escolar operan como
condiciones estructurales que pueden potenciar o
limitar la sostenibilidad de las competencias
socioemocionales. Investigaciones desarrolladas
en América Latina, como las de Murillo y
Hernández-Castilla (2018), muestran que un clima
escolar positivo se asocia con mayores niveles de
competencias
exclusivamente de marcos normativos o programas
estandarizados, sino de un proceso de
socioemocionales
no
depende
resignificación docente mediado por cultura
escolar y contexto sociocultural. Las categorías
identificadas —mediación docente, clima y cultura
escolar,
impacto
estudiantil
y
contexto
habilidades
socioemocionales.
No
obstante,
sociocultural— se articulan dinámicamente y
explican la brecha entre discurso y práctica. En
coherencia con el objetivo del artículo, la revisión
demuestra que comprender las representaciones y
creencias pedagógicas es condición indispensable
cuando las iniciativas dependen exclusivamente de
la sensibilidad individual del docente, el impacto
tiende a fragmentarse, lo que refuerza la necesidad
de políticas institucionales coherentes y procesos
formativos sistemáticos.
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Sinopsis Educativa • Año 26 • Edición Extraordinaria N.º 1 • Marzo 2026