TOPOLOGÍA TEÓRICA DE COMPETENCIAS SOCIOEMOCIONALES MEDIADA POR RECURSOS DIGITALES EN EL AULA
pedagógica opera como un sistema de decisiones
consonancia con Vygotsky (1978), el entramado
propuesto asume que el desarrollo humano no
ocurre de manera aislada, sino a través de procesos
de interacción mediados por instrumentos y signos
culturalmente configurados.
que incide directamente en lo socioemocional
porque delimita las condiciones de interacción y de
reconocimiento que habilitan o restringen la
autorregulación, la empatía y la colaboración.
A esa arquitectura se integra el constructor de
En esa dirección, lo socioemocional no se
reduce a rasgos individuales, porque se constituye
en la relación: en el intercambio lingüístico, en las
normas del grupo, en los modos de participación y
en la manera en que el docente organiza
mediaciones para aprender a nombrar emociones,
regular impulsos y reconocer al otro. Por ende, la
mediación digital puede comprenderse como un
artefacto cultural contemporáneo que reconfigura
el espacio de interacción, ampliando canales de
expresión y de construcción de sentido; sin
embargo, su potencia depende de la intencionalidad
pedagógica que convierta la herramienta en
mediación formativa y no en simple canal de
transmisión.
En segundo término, y en continuidad con
Bandura (1986), la Teoría Social Cognitiva aporta
un lente decisivo para explicar por qué la gestión
pedagógica resulta central: el aprendizaje se
organiza mediante una reciprocidad entre factores
personales, conductuales y ambientales. En este
marco, el aula no es un “escenario neutro”, sino una
ecología de influencias donde las expectativas del
recursos
“herramientas” en sentido instrumental, sino como
mediaciones culturales que reorganizan
digitales,
entendidos
no
como
posibilidades de comunicación, expresión, acceso a
información y producción de evidencias. En
correspondencia con la discusión clásica sobre
medios y aprendizaje, y retomando la mirada de
Kozma (1994), el valor educativo de lo digital no
se desprende de su presencia material, sino de la
manera en que sus representaciones y affordances
se integran en diseños pedagógicos con propósito;
por ello, cuando los recursos digitales se articulan
a la gestión pedagógica, pueden amplificar formas
de interacción, diversificar lenguajes y sostener
retroalimentación más oportuna, aunque también
pueden intensificar la fragmentación si se usan sin
coherencia didáctica.
De ahí que el estudio proponga ir más allá del
inventario de herramientas para comprender las
relaciones que las vuelven pedagógicamente
significativas en el desarrollo socioemocional. En
este punto, cobra sentido la elección de teoría
fundamentada como constructo metodológico-
docente,
los
modelos
de
interacción,
la
epistémico
experiencias,
conceptualización y relaciones entre categorías
emergentes. En la tradición de Glaser y Strauss
(1967), la teoría fundamentada se plantea como una
vía para construir explicaciones ancladas en la
que
no
se
que
limita
a
describir
producir
retroalimentación y la organización de tareas
impactan las creencias de eficacia y los repertorios
de autorregulación del estudiante.
sino
busca
De ahí que la mediación digital pueda actuar
como catalizador o inhibidor según el modo en que
configure oportunidades de agencia: cuando
habilita participación significativa, evidencia de
progreso y cooperación, fortalece la percepción de
eficacia y la persistencia; cuando se reduce a
consumo pasivo o evaluación punitiva, puede
erosionar motivación y vínculo con la tarea. Por
otro lado, y retomando el Modelo de Inteligencia
Emocional de Mayer y Salovey (1997), se
incorpora una comprensión estructurada de la
competencia emocional como un conjunto de
habilidades para percibir, usar, comprender y
regular emociones.
realidad
empírica,
mediante
comparación
constante, saturación y teorización progresiva; por
ello, se vuelve pertinente cuando el interés no es
confirmar un modelo previo, sino generar una
estructura teórica capaz de dar cuenta de
conexiones que permanecían dispersas.
Bajo esa lógica, la noción de topología
teórica se configura como el resultado esperado:
una red relacional de categorías que permite
comprender cómo se articulan competencias
socioemocionales,
decisiones
de
gestión
pedagógica y mediaciones digitales, no como
piezas yuxtapuestas, sino como una estructura
explicativa con coherencia interna. En coherencia,
al profundizar la Teoría Sociocultural, y en
Este enfoque contribuye a dotar de precisión
al constructo socioemocional al diferenciar
dimensiones que, en la práctica educativa, suelen
tratarse de forma indiferenciada. A partir de ello, la
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Sinopsis Educativa • Año 26 • Edición Extraordinaria N.º 1 • Marzo 2026