RACIONALIDAD ENCARNADA COMO COMPRENSIÓN ONTO-AXIOLÓGICA EN LA FORMACIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO DE
UN ESTUDIANTE DE EDUCACIÓN BÁSICA SECUNDARIA. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA.
acción.” Ambas autoras insisten en que una persona
Goleman
Daniel
Inteligencia
Emocional
Libro
2007
N/A
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en un contexto, en este caso de frontera, el
pensamiento crítico está llamado a partir de una
reflexión de su propia vulnerabilidad y capacidad
de resiliencia.
1. García de la Huerta (2023) como Xolocotzi
& Orejarena (2022) convergen en la necesidad de
salir del ego cogito cartesiano para darle cabida a
un sujeto situado. No se podría pensar la realidad
de frontera y el contexto de un conflicto armado,
sino a través de un cuerpo que padece la necesidad
y la emergencia de su territorio. Coinciden los dos
autores al mencionar sobre una razón desde un
espacio histórico y cultural (García, 2023) y una
afectividad situada (Xolocotzi y Orejarena, 2022).
De igual manera coinciden los autores en superar la
Las tensiones que se observan están
marcadas por la racionalidad versus reflexividad y
lo individual versus lo relacional. Mientras
Townley se enfoca en el cuerpo y las emociones
como informantes de la racionalidad, Kinsella, nos
habla de una epistemología de la práctica. Hay una
tensión especialmente pedagógica ¿Cómo enseñar,
aprender o evaluar la racionalidad encarnada
cuando nos encontramos con currículos rígidos de
instituciones que quieren negar la realidad?
La prospectiva tiende a considerar un
metafísica
abstracta
y
comprenderla
como
acontecimiento que ha de ser interpretado.
pensamiento
crítico
desde
la
racionalidad
García de la Huerta se enfoca en el lenguaje
y la crisis del sujeto, por su parte Xolocotzi y
Orejarena hablan de un giro fenomenológico hacia
el afecto. La tensión que podría observarse es que
mientras el primero manifiesta que la racionalidad
se valida en el espacio público, el segundo señala
que dicha racionalidad se fundamenta en la
experiencia personal, antes de la teoría.
La tendencia o prospectiva se orienta a
proponer que la racionalidad encarnada implicaría
no solo que el estudiante entienda su situación, sino
que caiga en la cuenta de su padecimiento, de un
paso del afecto a la palabra. De igual forma, la
tendencia apunta a la apuesta de una racionalidad
encarnada narrativa que dé respuesta a contexto de
frontera y de emergencia. El estudiante ha de
narrarse para racionalizar su situación e interpretar
su supervivencia.
2. La contrastación entre Townley (2008) y
Kinsella (2007), nos muestra que existe una
corriente de pensamiento a nivel académico y
mundial que está interesada en la reflexión de la
categoría de racionalidad encarnada, especialmente
en los Estados Unidos de Norte América y Canadá.
Se trata de las Ciencias Cognitivas Corporizadas
(Embodied rationality - Embodied Reasoning).
Las dos autoras encuentran sinergia al
proponer desde sus partes que, el conocimiento no
se trata de una representación abstracta, sino de una
presencia situada. La primera, hace el aporte de una
triada para el pensamiento (Cuerpo, emoción e
inconsciente), mientras que la otra, Kisenlla,
retoma lo que se ha llamado, “reflexión en la
encarnada considerando una lógica del testimonio
y la narración de nuestra propia experiencia
corporal y/o padecida. La educación en emergencia
ha de ser un espacio para la reflexión encarnada,
una ética del cuidado, un currículo poroso que
permita la contingencia y el razonar desde las
entrañas. La racionalidad encarnada vendría a ser
no sólo una categoría, sino un imperativo ético.
3. Aunque diferentes, en Mèlich (2010) y
Goleman (2007) se encuentran sinergias, los dos
coinciden en romper con un racionalismo abstracto.
En el primero la ética nace de la vulnerabilidad de
un cuerpo que sufre, por su parte en el segundo,
nace de la emoción estimulada. Es decir, en las dos,
es el cuerpo el lugar donde sucede la ética y el
juicio.
Las tensiones, tal vez, se podrían notar más.
Mientras Goleman habla de una inteligencia que se
orienta a la adaptabilidad y el éxito de metas,
objetivo; Melich plantea de una ética del silencio y
la incertidumbre, la compasión está más allá de la
ley. Por otra parte, Goleman busca el “control
emocional” si se puede llamar así, mientras Mèlich,
llama a reivindicar la contingencia o finitud.
La prospectiva y tendencias apuntan a un giro
hacia la vulnerabilidad reflexiva. Una tendencia
educativa de carácter ontológico que muestra al
sujeto sufriente y capaz, que no es una tabula rasa,
sino un cuerpo con historia. Otra tendencia, más de
carácter axiológico, apunta hacia una ética de la
hospitalidad, un pensamiento crítico que sabe leer
cuando las leyes son rígidas e injustas. Finalmente,
otra tendencia está relacionada con la praxis, lo
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Sinopsis Educativa • Año 26 • Edición Extraordinaria N.º 1 • Marzo 2026