INTEGRACIÓN DEL CARISMA SALESIANO EN EL NIVEL MICROCURRICULAR DE LA EDUCACIÓN TÉCNICO-PROFESIONAL EN
REPÚBLICA DOMINICANA.
programas una oportunidad real de transformación
personal y comunitaria. La evidencia muestra que
quienes acceden a formación técnica tienen
mayores probabilidades de obtener empleos
formales, mejorar sus ingresos y construir
trayectorias de vida más estables (UNESCO,
2015). En consecuencia, esta modalidad educativa
debe ser entendida como una apuesta integral por
el desarrollo humano, la inclusión social y la
reducción de desigualdades estructurales. Esta
mirada resulta especialmente pertinente para
analizar cómo estas dinámicas se articulan —o se
tensionan— en el contexto de los institutos
salesianos dominicanos.
salesiana busca formar “honrados ciudadanos y
buenos cristianos”, lo que implica integrar valores
éticos, habilidades socioemocionales
experiencias comunitarias dentro del proceso
técnico. De este modo, talleres, laboratorios y aulas
se transforman en escenarios donde se cultiva no
solo la destreza manual o tecnológica, sino también
la responsabilidad, la solidaridad y la capacidad de
trabajar en equipo.
La presencia activa del educador salesiano
constituye, en este sentido, un elemento central del
modelo formativo. Chávez (2012) describe al
educador como guía y testigo, alguien que
acompaña desde la cercanía y que inspira con su
ejemplo. Esta presencia no es meramente
y
En el ámbito salesiano, la misión educativa
adquiere un matiz distintivo que la diferencia de
otros modelos formativos. Esta singularidad se
fundamenta en el sistema preventivo de Don
Bosco, una propuesta pedagógica que integra
razón, religión y amor como pilares para
acompañar el crecimiento de los jóvenes (Núñez
Moreno, 2021). Más que un método, se trata de una
espiritualidad educativa que concibe la escuela
como un espacio de encuentro, confianza y
promoción humana. Desde esta perspectiva, la
formación técnica no se entiende como un proceso
aislado, sino como parte de un proyecto educativo
integral que busca responder a las necesidades
reales de los jóvenes y de sus contextos.
supervisora,
sino
profundamente
relacional:
implica caminar junto al joven, animarlo, orientarlo
y sostenerlo en momentos de dificultad. En la
educación técnico profesional, esta dimensión
adquiere un valor particular, pues permite que los
estudiantes experimenten un acompañamiento que
trasciende lo académico y se adentra en lo humano
y lo espiritual.
No obstante, en la experiencia salesiana de la
República Dominicana persisten tensiones entre las
exigencias del mercado laboral y la misión
educativa propia del carisma salesiano. Los
documentos institucionales de los institutos
técnicos salesianos Padre Bartolomé Vegh, Cristo
Rey de Barahona e IPISA evidencian un
compromiso explícito con la formación técnico-
profesional orientada a la empleabilidad, en
coherencia con los lineamientos nacionales y las
Diversos autores han subrayado que la
propuesta salesiana articula la capacitación técnica
con un acompañamiento humano, espiritual y
comunitario orientado al desarrollo integral del
joven. Vojtáš (2020) destaca que la pedagogía
salesiana del corazón se basa en la presencia activa
del educador, la escucha atenta y la creación de
ambientes donde el estudiante se sienta valorado y
acompañado. Esta visión supera la lógica
instrumental de la educación técnica tradicional, al
reconocer que la formación profesional debe ir de
la mano con la construcción de sentido, identidad y
demandas
del
sector
productivo
(Instituto
Politécnico Salesiano Padre Bartolomé Vegh, s.ꢀf.;
Instituto Politécnico Industrial Salesiano [IPISA],
s.ꢀf.; Politécnico Salesiano Cristo Rey de Barahona,
s.ꢀf.). Sin embargo, esta orientación convive con
una misión educativa que, desde el sistema
preventivo de Don Bosco, concibe la educación
como un proceso integral centrado en el
acompañamiento, la cercanía educativa y la
formación ética y espiritual del joven.
proyecto
de
vida.
En
este
marco,
el
acompañamiento pedagógico se convierte en un
componente esencial del proceso formativo.
No obstante, la presión por cumplir con
Asimismo,
la
formación
profesional
estándares de productividad, certificaciones y
competencias técnicas puede desplazar, en la
práctica curricular cotidiana, esta dimensión
humanista y espiritual que caracteriza la identidad
salesiana no se limita a la adquisición de
competencias laborales, sino que se configura
como un espacio privilegiado para la construcción
de ambientes educativos basados en la cercanía y la
confianza. Vecchi (2009) señala que la educación
salesiana,
generando
el
riesgo
de
una
fragmentación entre la formación para el trabajo y
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Sinopsis Educativa • Año 26 • Edición Extraordinaria N.º 1 • Marzo 2026