COMPETENCIAS Y CAPACIDADES SOCIOEMOCIONALES DE LOS DOCENTES PARA EL MANEJO DE LOS CONFLICTOS
INTERPERSONALES EN EL ENTORNO ESCOLAR: UNA REVISIÓN TEÓRICA.
repercute en climas de aula más cohesionados. Estos
resultados sustentan la necesidad de políticas
educativas que institucionalicen estas prácticas y que
reconozcan el valor de la educación emocional como
un componente central del desarrollo profesional
docente. En consecuencia, invertir en formación
socioemocional no solo contribuye al bienestar
individual de los maestros, sino también al
fortalecimiento de la convivencia escolar y de la
cohesión comunitaria.
conjuntas que conserven la armonía y la paz entre las
partes (Carrascal y Patricia, 2024; Cárdenas, 2024).
La eficacia de las competencias
socioemocionales está sujeta en gran parte a los
contextos, tales como la cultura institucional, las
políticas de convivencia, el liderazgo escolar, los
recursos y las redes de apoyo, los cuales toman
acción a la hora de poner en práctica dichas
competencias (Salas-Rodríguez y Arrieta, 2021;
Sánchez et al., 2022). Un docente formado formal y
empíricamente en competencias y habilidades
socioemocionales opera con más eficacia cuando la
institución promueve prácticas coherentes, como
protocolos restaurativos, formación continua y
espacios de supervisión pedagógica. Ante la ausencia
de estas condiciones, las capacidades individuales de
los docentes se ven limitadas por estructuras sociales
que reproducen respuestas punitivas o fragmentadas
(Galindo Rueda et al., 2025; Chicoma y Santisteban,
2022).
El marco conceptual sobre competencias
socioemocionales y manejo de conflictos evidencia
que la formación docente no puede limitarse a la
dimensión cognitiva o disciplinar, sino que debe
incorporar el desarrollo integral de habilidades
emocionales y relacionales (Salas-Rodríguez y
Arrieta, 2021). La formación socioemocional se
convierte en un recurso pedagógico, preventivo y
transformador que fortalece la convivencia escolar y
que sitúa al docente como mediador clave en la
resolución pacífica de tensiones.
El desarrollo de competencias socioemocionales
debe entenderse como un proceso a largo plazo que
La literatura académica contemporánea insiste
en concebir las competencias socioemocionales no
como un agregado de la práctica docente, sino como
un componente esencial que permea todas las áreas
del ejercicio pedagógico y las relaciones en los
espacios escolares (CASEL, 2020; Goleman, 1995).
Desde este nuevo enfoque, la autoconciencia, la
autorregulación, la empatía, las habilidades sociales
y la toma de decisiones conforman una red
interdisciplinaria que habilita a los educadores para
diagnosticar, intervenir y transformar dinámicas de
conflicto en oportunidades de aprendizaje y
desarrollo personal, tanto de manera individual como
colectiva (Amaya, 2023; Muñoz, 2023).
debe
combinar
formación
inicial,
formación
continua y práctica reflexiva acompañada (Aguilar et
al., 2012; Chicoma y Santisteban, 2022). Estas líneas
de
formación
ofrecen
marcos
conceptuales,
herramientas prácticas, supervisión especializada y
espacios de reflexión, posibilitando la toma de
decisiones desde la experiencia. Estos programas
combinados muestran mayor sostenibilidad en los
cambios conductuales y en la mejora del clima
escolar (Melendres et al., 2024; Galindo Rueda et al.,
2025).
Las evidencias formativas descritas en la
literatura pueden agruparse en tipologías: programas
centrados en habilidades individuales para la
regulación emocional y la autoeficacia; programas
relacionales para la comunicación no violenta y
dinámicas de cohortes docentes; y enfoques
sistémicos para la integración curricular, políticas
Esta integración de saberes cognitivos y
emocionales exige algo más allá que memorizar o
sentir; implica saber actuar en contextos hostiles,
aplicando técnicas comunicativas eficientes para
estimular posturas reflexivas, críticas y éticas que
fomenten la práctica axiológica en la comunidad
educativa. Se trata de establecer escenarios de
diálogo respetuoso donde se identifiquen los puntos
de vista causantes del conflicto y se hallen soluciones
escolares
y
participación
comunitaria.
Estas
tipologías generan diferentes impactos en la
comunidad educativa, fortaleciendo la mediación y
la resolución de conflictos cotidianos, y posibilitando
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SINOPSIS EDUCATIVA • Año 26 • Vol. 26 N.º 1 • Junio 2026