
Vol. 66 (108), 2026, pp. 335-340 -Primer semestre / enero-junio
ISSN-L 0459-1283 e-ISSN - 2791-1179
Depósito legal: pp. 195202DF47
https://doi.org/10.56219/letras.v66i108.3918
Parapara, ha logrado salvaguardar los aguinaldos, parrandas y villancicos de la voracidad
del mercado capitalista. Este capítulo detalla cómo elementos del paisaje: la flora local, la
fauna y mitos como la Serpiente de Siete Cabezas, dejan de ser geografía para convertirse
en lírica y resistencia. Es un análisis de cómo la cultura popular guayanesa logra la
preservación de su identidad frente a la hegemonía cultural urbana.
Luego se presenta la sección dedicada a la musicología y la semiótica. Allí, Noemí
Frías Durán aborda la caraqueñidad festiva, un estudio necesario para entender cómo una
metrópolis fragmentada como Caracas encuentra en la música navideña una forma de
redefinir el espacio público. El sonido decembrino actúa aquí cual amalgama social que
suspende, temporalmente, las tensiones de la urbe.
Por su parte, Norma González de Zambrano realiza una aproximación semiótica a la
noción del tiempo en las canciones navideñas venezolanas, entendiéndolas como narrativas
que suspenden el tiempo lineal para instaurar uno sagrado y comunitario.
Estos estudios demuestran que la música no es un ornamento, sino una herramienta
de geopolítica cultural que permite a las comunidades reclamar su derecho a la memoria en
contextos de crisis.
Uno de los puntos de mayor tensión y valor crítico del libro es el tratamiento de la
realidad en Haití y Angola. Los autores Ithamar Jean, Ronise Dupuy y Jean Peterson Notis
presentan una tríada de ensayos sobre la situación haitiana que es fundamental para cualquier
estudioso de la región. Notis argumenta que el ritual navideño funciona como un mecanismo
de defensa psicológica: ante el colapso estatal y económico, la celebración permite mantener
la salud mental y la cohesión mínima del tejido social.
La dimensión política es abordada con crudeza por Peterson Notis, quien analiza la
Navidad de 2024, en el marco temporal del libro, bajo la lente de la inseguridad pública. La
conclusión es poderosa: en contextos de crisis humanitaria, la fiesta no es una evasión, sino
un acto de supervivencia y una demanda de existencia política. En paralelo, el estudio de
João Baptista Manuel y Rafael Pinheiro Deina sobre Angola, conecta estas luchas con el
continente africano, describiendo la culinaria y los ritos como “sabores de resistencia” contra
el legado colonial persistente.